El Gobierno dio marcha atrás con la propuesta de gravar con el impuesto a las Ganancias las operaciones con certificados de depósito argentinos (CEDEARs) y retirará ese apartado del proyecto de Ley de Competitividad Financiera que ingresó en las últimas horas en la Cámara de Diputados.
Fuentes del Ministerio de Economía confirmaron a Infobae que la disposición en cuestión “quedó de un borrador viejo” y que “ya se está corrigiendo”.
La versión inicial de la iniciativa planteaba gravar con el impuesto a las Ganancias a quienes invirtieran en certificados que se compran y venden en el mercado argentino, pero que representan acciones u otros activos que cotizan en el exterior. La modificación alcanzaba a los certificados adquiridos desde el 31 de octubre de 2026, en caso de que el Congreso aprobara la reforma. En principio, ese punto será retirado del texto.
Ante el revuelo que generó entre tributaristas y agentes bursátiles, un asesor clave del ministro de Economía, Luis Caputo, salió a aclarar que la medida se eliminará del proyecto. “Quedó de un borrador viejo. Se va a retirar”, indicó Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), en su cuenta oficial de X.
Los CEDEARs son instrumentos que se negocian en la Argentina y permiten invertir en acciones, bonos u otros activos que cotizan fuera del país. En lugar de abrir una cuenta en el exterior para comprar de forma directa una acción extranjera, una persona puede adquirir el certificado a través de una sociedad de Bolsa local.
Cada CEDEAR representa una parte de un activo que cotiza en otro mercado. Por ese motivo, su precio suele variar según la cotización de ese activo en el exterior y el valor del dólar financiero. Así, un inversor local puede seguir desde la Argentina la evolución de empresas extranjeras mediante un instrumento que cotiza en el mercado local.
La redacción que el Gobierno ahora corregirá proponía reemplazar el inciso u) del artículo 26 de la Ley de Impuesto a las Ganancias. Según ese texto, el objetivo era impedir que inversores locales accedieran a una exención prevista para valores negociables argentinos mediante instrumentos que, en los hechos, representan inversiones en activos extranjeros. De acuerdo con el titular de SDC Asesores Tributarios, Sebastián Domínguez, el gravamen habría sido de 15 por ciento.